jueves, 8 de octubre de 2015

Popurrí de Hueás

Hace más de una semana que no escribo, ¡no puede ser! Bah, a quién quiero engañar...

Mil disculpas a mi tía - mi fan número uno, porque es la única que lee esto - por no actualizar el blog. Es que en esta semana he tenido mucho que hacer (mentira) y he estado muy ocupada haciendo nada. Fui al Carnaval de los Mil Tambores, trabajé en el SIMCE, discutí por correo con mi jefe de carrera, fui al Día del Cine a $1500 (¿se lo perdió? ¿en serio? qué pena...), visité a mi abuela, me compré una caja de Bon♥Bon y salí a pasear con mi perro. A continuación, el resumen semanal:

Miércoles 30

El día domingo era el día de los Cuerpos Pintados en el carnaval, así que me animé a mostrar mi no escultural cuerpo y se organizó una junta en Santiago para reunir a pintores y modelos para organizarse y/o pintarse el día domingo en Valparaíso. Resultó que los organizadores eran dos psicópatas que solo querían ver minits en pelotits, no sabían ni agarrar el pincel y más encima querían pintarnos con acuarelas y pinceles pelo de camello. Súper suave y nada tosco para la piel. Solo dos de los supuestos pintores sí sabían pintar. Mi respeto para ellos. Al final llegué a mi casa y funamos a los tipos por Facebook. Uy, ¡qué malotes que somos!

Jueves 1

Intento hacer memoria, pero ni idea qué hice.

Viernes 2

Me levanté muy temprano, lavé ropa, me teñí el pelo, me depilé (sí, a veces también ando suavecita, es que me puse shorts), hice un bolso y me fui a viajar por eso me olvidé de ustedes. Tenía bus para Valparaíso a las 17:35, pero había tanta gente viajando al mismo sitio que todo se retrasó, el bus llegó a la hora del hoyo y yo casi me hice del uno en el camino.

Estaba yo, cómodamente acomodada con el asiento de en frente incrustado en la nariz cuando me dieron ganas de ir al baño y le hice caso a mi vejiga, porque mi mamá siempre me decía que tenía que hacer pipí antes de salir. Y todos sabemos lo que significa ir al baño en un bus en movimiento: mearte hasta el alma intentando que el poto no toque la taza, porque también todos sabemos que no limpian nunca y que quizá qué otros potos se han sentado allí. Además, a eso hay que sumar que, generalmente, no hay agua para lavarte las manos, aunque dudo que sea agua lo que tienen en el bus. Y todos sabemos qué significa eso también: después de mearte y tocar las paredes para afirmarte y achuntarle a la taza con el bus en movimiento, te vas a sentar con las manos mojadas., Y no con agua. Entonces, con mi mejor cara de amabilidad, le pregunté al chófer si podía bajarme (igual no tenía idea dónde había un baño, pero confiaba en que mi vejiga llena me indicara el camino). ¡Y el muy desgraciado me dijo que no! Obligada a usar el baño del bus, pero me dije a mi misma que, al menos, no estaba en movimiento. Crucé todo el bus y me enfrenté a mi viejo enemigo: escaleras. No, esperen, ese es el enemigo de Po, el panda de Kung Fu Panda. Bueno, la cuestión es que aguanté la respiración y abrí la puerta, solo para encontrarme con esa diminuta taza llena de meado de quizá cuánta gente, con la cadena mala y mi pipí amenazando con mojar todo. Casi vomité. Quería llorar. Me devolví, me senté como pude para no aplastar tanto la panza y no mearme en el asiento y lloré por dentro. Obviamente, el bus tardó otro siglo en partir. Usted, querido lector, pensará que llegué tarde a mi destino y me meé en el camino, ¡pero no! Porque cuando el bus partió, el chófer desconectó el panel ese que te taladra el oído cuando sobrepasa los 100 k/h. Y no sé a cuánto se fue, pero ponerse el cinturón me pareció una muy buena idea en ese momento. Excepto a mi vejiga, que sufrió todo el viaje.

Cuando por fin llegué a un baño, el placer fue máximo. No me digan que no. Todos hemos estado así alguna vez y vaciar la vejiga es como tocar el cielo y flotar entre nubes. Luego,comí y me dormí, porque el sábado había que madrugar y hacer muchas actividades culturales. 

Sábado 3

Bajé de los cerros muy temprano para aprovechar el día mentira, me levanté tarde, bajé aún más tarde y me perdí todo. Pero no vi mil tambores en ningún sitio. Solo una batucada y un grupo de música africana. El negro estaba bueno (inserte aquí esa manito del Whatsapp, ya saben cual). Me dije que el domingo sí que sí me levantaba temprano. No perdí las esperanzas.

Había una fiesta pachanguera (yo poh, la más pachanguera) en el Huevo ese sábado en la noche (no sé por qué le dicen así al local, no tiene forma de huevo, aunque tal vez huela a huevo cuando ya están por cerrar), así que hicimos la previa oee zii con un vino con plátano (nadie pregunte sobre esto, no sé qué invento era) que solo alcancé a oler y se me quemaron los pelitos de la nariz. No sé por qué, pero no fuimos al Huevo sino que a la playa San Mateo, mirando el mar de gente, el mar de pichí y el mar de verdad. Nadie supo qué hacer mientras observábamos tan magno paisaje, así que nos devolvimos. Terminamos sobrios, cansados de caminar de vuelta y temprano en la casa. Y a dormir de nuevo.

Domingo 4

Me dije a mi misma "Misma, ahora sí que sí, son las 8 de la mañana, puedes lograrlo y llegar temprano a la playa, pintarte y mostrarle tu escultural cuerpo al mundo". Pero seguí durmiendo hasta las 11, bajé a la playa a la 1 de la tarde y no me pinté (igual hacía un frío de mierda esa es la excusa). Al menos esta vez sí logré ver mil tambores, aunque quién los cuenta. Hasta estuvo la Comparsa Usach, aguante la Gloriosa, rebelde y combativa: 

U-N-I Tecni 
U-N-A Tecna 
U-N-I, U-N-A UNIVERSIDAD! ¡AU!
Universidad Técnica sin los sapos
Por el Tecno
Everybody, chetumare
Sin (inserte el nombre del rector de turno)
Sin los pacos, también
¡Por-el-chico-no-hay-guagua!
¡Por el chico no hay guagua!
¡Por el chico no hay guagua!
Si la mina me dice: ¡Por el chico me duele!
Yo le digo: ¡Mijita, despacito no duele!

Claramente, un grito de guerra acorde a los estándares de la universidad y de quienes conformamos tan miscelánea y heterogénea comunidad universitaria, llena de puras mentes ilustres, como los creadores de nuestro grito. La créme de la créme nacional.


Lunes 5

Viajé muy temprano (mentira otra vez), vegeté y pensé en escribir, pero me dormí temprano porque me llamaron para trabajar en el SIMCE como examinadora de contingencia y tenía que estar a las 06:30 de la madrugada en el Centro de Operaciones.

Martes 6

Madrugué, como nunca, a las 04:30 am para poder llegar a la hora al trabajo. Lo que hace la plata... En fin, llegué allá y entré casi volando, pero un enano (que era el jefe) me paró en seco y me dijo que no podía tomar las pruebas así. ¿Así cómo, se preguntarán ustedes? "Así", me dijo, "con ese pelo". Y ahí se me salió lo nazi y se me pasaron al menos mil formas de matar a tan magno sacowea. "Es que está la Agencia de Calidad adentro", se excusó. Creo. Yo solo le veía mover la boca mientras pensaba de dónde sacar un vaso de esos chiquitos para el vino y sacarle un ojo, como Denzel Washington en The Equalizer (sale la segunda parte el 2017, por si a alguien le interesa). Igual me hizo pasar y dijo que me iba a pagar de todas formas, así que en vez de matarlo solo pensé en alguna tortura suave, pero que le dejara secuelas o al menos pesadillas.

Al final, no nos necesitaron y estuvimos toda la mañana tomando tecito y viendo películas. Qué duro trabajo el mío. Lo mejor es que nos pagan igual. Cabros, sean examinadores de contingencia. La otra semana acordamos llevar cartas y cocaví para no aburrirnos tanto.

Fui al Día del Cine con mi hermana y un amigo suyo. Vi Hotel Transilvania 2 ("bla bla bla", "yo no fui"), Lusers y Misión Rescate. Solo diré que las películas de monitos la llevan ♥

Miércoles 7

Ídem. Té, comida, películas.

Jueves 8

Nos llevaron como examinadores de apoyo a tomar el SIMCE a los segundos básicos. Pero primero me discriminaron y se llevaron a todos. El enano del día martes entró a la sala y dijo: "Uno, dos, tres, cuatro... A ver, todos ustedes. Menos ella". Y me dejó ahí, sentada, discriminada y con la tele para mí sola. Por fin no iba a temer que  ver las películas mamonas que ponen las otras examinadoras. Digo, sí, me dio penita que me dejaran ahí solo porque tengo el pelo azul. Pero después me acordé que iba a poder dormir y comer y ver tele y que me iban a pagar por eso. Y se me pasó la pena. Hasta que el enano se devolvió y exclamó, como queriendo ser simpático: "Eres la elegida, no nos queda nadie más". Y pensé que debería sacarle la lengua en vez de los ojos. Partimos en la van - porque estamos en Providencia po' oye, y allá te van a dejar en auto a la puerta del colegio que te toque -, pelando al enano, hablando de lo rubia que era la gente del primer colegio al que pasamos, de los genes, la discriminación y lo que había que hacer en los cursos, porque nadie se había leído el manual.

Honestamente, pensé que tendría que amarrar a los niños a la silla con cinta de embalaje para que no molestaran. Tal vez un poco de cinta en la boca. Pero se portaron bien, por suerte. Ya me imagino un titular en La Cuarta, con mi cara en primera plana por perder la paciencia. Hasta les gustó mi pelo y una niña me preguntó por qué mi pelo era así. Le dije que era un hada encubierta y alucinó. ¿Quién dijo que tener el pelo de pony es malo? ¡Te paseo, Agencia de Calidad de la Educación!

Lo único malo es que salí del Centro de Operaciones sin haber desayunado y no he comido nada, porque después me fui a la universidad a hacer trámites burocráticos. ¡También te paseo, Carimán y  la...! Aguante Leticia - la jefa de carrera anterior, que quedó embarazada y, cuando volvió del postnatal, Carimán ya le había aserruchado el piso -. A veces pienso que Carimán mandó a embarazar a la Lety, que todo era parte de su malévolo plan para quedarse con la jefatura y cagarnos la vida.

Como ven, estuve muy ocupada (???????).

Bien, me iré a preparar algo de comer antes de sentarme a ver el partido. Odio a Neymar, que bueno que no va a jugar. Escribí demasiado y se me agotaron las energías. Próximamente... Próximamente nada, ya se me ocurrirá sobre qué escribir. Saludos a mi tía.



10-4, mis queridos y no asiduos lectores de este disfuncional blog ♥~


martes, 29 de septiembre de 2015

Ser nerd

Estaba esperando el capítulo estreno de la nueva temporada de The Big Bang Theory (Sheldon iba a pedirle matrimonio a Amy, Leonard y Penny se casan, Stuart sigue solo), así que me senté, acomodé mi enorme trasero en el sillón, cambié de canal y ¡sorpresa!, estaban pasando Rápido y Furioso. Cueeeeeeeeek.... Necesito aprenderme los husos horarios, ¡carajo!

Bueno, hablando de mis ñoños favoritos en la televisión (¿de qué otra cosa podría hablar esta entrada?), me puse a pensar - mientras hacía la hora para que empezara el nuevo capítulo - en las modas. Aunque, como ya sabemos, los ñoños nunca estamos a la moda. No entiendo por qué si somos tan cool (?). ¿Alguien ha visto ese capítulo de The Simpsons donde Milhouse dice "Mi mamá dice que soy cool"? ¿Se dieron cuenta de lo volátil que es este texto? En fin, recapitulemos: hoy hay ñoños. Porque ser ñoño es más que el estereotipo del gordo granudo que se encierra a jugar todo el día y la niña con la falda enorme hasta el piso, frenillos y lentes. Ser ñoño es un sentimiento, un estilo de vida, un estandarte que algunos portamos con orgullo, a pesar de los chistes que nos hacen. Y, en mi caso, de los típicos comentario como "Pero Frani, tú no eres ñoña". Entonces volvemos a los estereotipos. Porque, claro, no soy Megan Fox, pero tampoco me parezco a Amy Farrah Fowler - en la tremenda nariz, tal vez sí -, pero, como ya dije, ser ñoño es un sentimiento. Y es que los ñoños, si bien nunca estamos a la moda, nos volvimos más populares, vaya a saber Ilúvatar por qué razón.

Lo cierto es que, últimamente, ser nerd ya no es tan malo, hasta puedes sacarle provecho a eso. En lo personal, siempre me han llamado más la atención los chicos nerds que los músculos. Ahora, si encuentras a un ñoño musculoso, te sacaste la lotería o estás en una dimensión paralela. En cualquier caso, clónalo y compártelo (?). Ok, no. Después me van a decir que soy superficial igual que todas las minas y me van a llorar y a estereotipar de nuevo. Pero de estereotipos sí que sé. Cuando era joven era un altar a la niña nerd: frenillos, lentes ópticos, bajita, media rellenita. En resumidas cuentas, era bien simpática. Ya saben, como cuando te preguntan "¿y cómo era ella?". Simpática. Honestamente, no he cambiado mucho con los años, pero al menos ya no uso frenillos. Es un avance.

A lo que iba... Hace un tiempo vi Pixeles, película donde trabaja Adam Sandler, y, para quienes no la hayan visto, hay una frase que me quedó marcada en el corazón - lo único, porque la película era bien malita (excepto por Peter Dinklage, Tyrion en Game of Thrones ♥) -. La frase en cuestión sucede en un diálogo más o menos así:

(Actriz cuyo nombre no recuerdo): Los ñoños besan mal
Adam Sandler: ¡Eso es mentira!
(Actriz cuyo nombre no recuerdo): Oh, vamos, es cierto
Adam Sandler: ¿Sabes por qué los ñoños sabemos besar?
(Actriz cuyo nombre no recuerdo): .....
Adam Sandler: Besamos bien porque no nos pasa muy seguido, entonces tenemos que aprender a hacerlo bien. Y tenemos tiempo para practicar

En realidad, es muy probable que el diálogo no haya sido el mismo, pero la idea se entiende. A los ñoños no se nos da bien esto de las relaciones, a menos que sea con la consola, o con los libros, en mi caso. Y tenemos que aprovechar cuando se nos dan las cosas. Pero la ñoñez está tan de moda que ya no se puede ser ñoño y mujer a la vez. Para muestra un botón: me regalaron una polera de Batman y me la puse. Me queda cachilupi. Y mi hermana me dijo "Te ves taaaaan moda". ¿Cómo es posible eso? ¿Solo por una cochina polera? Y, claro, me di cuenta que están de moda las chicas con poleras de Batman, calzas de Batman, calzones de Batman (necesito de éstos, en serio), o de cualquier superhéroe de moda, entonces una se pone algo de eso y ya te dicen posera. Excepto si tienes puesto algo de Green Lantern. Porque a nadie le gusta Green Lantern. Si a alguien le gusta, me caso aquí y ahora. A menos que me diga que le gustó la película. La película es un asco, convengamos eso. Y si le gustó la película es porque, claramente, no leyó ni un puto cómic.

A veces hay cruce entre especies - ñoñ@ y no ñoñ@ - y resulta, o no. Tengo un matrimonio amigo que es mi modelo a seguir (?). Bueno, no. Pero complementan tan bien su ñoñedad (¿eso existe?) que vomito corazones cuando los veo. Comparten las series, los videojuegos, a veces los eventos. Eso es amor ♥ Y, hablando de amor, una vez salí con un tipo que me hablaba de los realities de moda, los cahuines de la farándula criolla y quién se la metió a quién. Obviamente, el amor no duró. Más bien, murió antes de haber nacido. Espero que sea estéril y no deje crías vivas en este planeta. Ni en ningún otro.

Cambiando de tema, no demasiado radical, el otro día conversaba con un amigo sobre esto de ser ñoño. Irónico, dos ñoños hablando de ser ñoño. Y es que la gente jura que hay que ser gordo, granudo, demasiado bueno en los videojuegos, o demasiado feo para ser un nerd. Ok, ok, en muchos casos es así. Pero, si usted indaga bien, hay muchos tipos de ñoños, casi tantos como nombres de elfos hay en El Silmarillion. ¿Alguien lo leyó? Yo lo tuve que hacer dos veces y con un árbol genealógico. ¡Légolas no tiene nada que hacer en El Hobbit, perras! Lo siento, lo siento, no pude contenerme. Como decía, hay muchos tipos de nerdos: los gamers, por ejemplo. Los true, no los llamados niños rata. Y jugar LoL no cuenta como juego nerd. También están los ñoños de salón (?), que saben usar los dados en un juego de rol y son buenos relatando (♥), porque qué es un juego de rol sin una buena historia. Los que son como una biblioteca y saben de todo, aunque ese todo sea principalmente en ciencias (ñoño clásico), pero hay excepciones. Uno de mis favoritos es el nerd un poco cultural-artístico-musical, ese que podría recomendarte un libro de cada categoría porque se los ha leído todos, que sabe de música y le gusta ir al teatro o a la ópera. Y cómo no mencionar a los geek, casi obsesionados con la tecnología de punta, sin punta, redonda, cuadrada, o como sea. Usualmente no tengo mucho tema de conversación cuando me topo con un ñoño de esta categoría, porque soy un australopithecus de la tecnología, pero siempre estoy dispuesta a aprender. No pueden faltar los ñoños de los cómics, que pueden usar poleras de Batman sin ser estereotipados de mina posser. Y los ñoños del cine, otro de mis favoritos, esos que conocen hasta el nombre del electricista que instaló el foco en la escena #567 y se sabe hasta el cumpleaños de la persona encargada de las botellas de agua y siempre tienen una frase de película para la ocasión. Escoja a su favorito ♥

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Uhh, empecé a escribir a las 23:00 y ya son pasadas las 3 de la madrugada. Como todo en mi vida, lo dejé a medias y terminé escuchando a Tito Puente. Pasan qué cosas. De repente estás inspirada escribiendo y gente salvaje, con la que no hablas hace mucho tiempo, aparece, te desconcentra y ¡paff! se te olvida lo que estabas haciendo, te pones a comer, estás por apagar el computador y te das cuenta que nunca terminaste de escribir. Por qué soy tan volátil, Dios mío... Con razón a veces dicen que me parezco a Dory...

10-4, mis queridos y no asiduos lectores de este disfuncional blog que solo lee mi tía. La quiero, tía ♥!

lunes, 28 de septiembre de 2015

PROBANDO, PROBANDO....

A veces me da por escribir, pero nadie lee las mierdas que escribo. A veces me dicen "Fran, eris super chistosa, deberías tener un canal de YouTube. Con todas las hueás que te pasan, hasta un libros podrías escribir." Pero un canal de YouTube es una paja, hay que editar, grabar, cortar, pegar, sudar, enojarse, volver a editar... Y de todo lo que mencioné antes solo sé enojarme... Y sudar si me enojo mucho. Así que opté por la vía fácil (?) y me puse a escribir.


Aparentemente, no soy tan graciosa escribiendo -aunque soy buena, pero más en el estilo cortavenas-autocomplaciente, que contando chistes- pero este no es un blog de chistes y yo no soy el Bombo Fica. Quizá me acerque más a ser Meruane o a mi abuela con sus chistes de focas y olas.



Abrí este blog el 13 de junio de este año y me dije "Fran, la u está en paro, no estás trabajando, solo estás haciendo lo de siempre: NADA. Esta es tu oportunidad para dedicarte a lo que siempre quisiste: recorrer el mundo con tu perro". Ok, no, pero casi. Me dije que lo haría. Y no lo hice. Lo de escribir, no lo de viajar con mi perro. Me dije que faltaba inspiración, aunque siempre me veo envuelta en alguna situación demasiado WTF que merece ser contada. Como aquella vez que una señora me increpó en la calle por llevar en mi muñeca una pulsera que promovía, según ella, la homosexualidad por los colores que tenía (¿what? en serio? ¿está de joda?). Ella no sabía que me la regaló mi prima, de cinco años en ese entonces, que le andaba haciendo pulseras a todo el mundo porque le habían regalado un set de chorromil piezas para hacer bisutería. Qué diablos sabía mi pequeña prima sobre mezclar colores y herir la susceptibilidad de señoras entradas en años. Al menos los colores combinaban y me hacían ver cool. Mentira. La pulsera no combinaba con nada, ni con mi pelo de pony, pero era un regalo muy preciado para mí y la uso igual porque me hace más cagüai (?).



Bueno, el punto es que no sabía cómo empezar o qué escribir exactamente para mostrarle al mundo mis encantos que no encantan a nadie. Así que pedí ayuda a la única persona experta capaz de ayudarme en tan ardua y difícil situación. También es mi psicólogo, voz de la conciencia, mejor amigo, soporte espiritual-chamánico-místico-bubónico (bubónico solo rima, por eso lo puse, no te ofendas). Y empezó una lluvia de ideas sobre lo más importante: el nombre. Después de incansables horas de conversación por Skype, en las que el nombre ocupó un 2% del diálogo, llegamos al nombre que tiene el blog. No sé cómo ni por qué, pero me gustó. Es como "Aló Eli" o el "Hola Andrea", pero con mi nombre. Ahora habilitaré una casilla de correo donde me pueden mandar sus problemas y dudas existenciales. No, es mentira. Quizá más adelante. Es una buena idea, lo anotaré en mi To do List (como en la de Patricio Estrella, la mía también dice "Nothing" y todos los días le hago un nuevo check xD). Si usted no entiende la referencia, bueno, no se moleste en leer este incipiente blog en creación, porque me gusta Bob Esponja (♪♪ C-A-N-C-I-O-N de la hoguera ♪♪), Los Padrinos Mágicos (¡DIME LINDURA!), la sandía y andar en bicicleta. Estas últimas cosas no venían al caso, pero era necesario mencionarlas, porque quizá exista gente que no me conozca y quiera saber sobre la persona detrás de esta pantalla, aunque lo dudo. Porque si alguien lee esto, probablemente sea mi madre, mi abuela, mi tía, tal vez mi hermana, de mi padre no estoy muy segura (no le va mucho esto de la tecnología), y uno que otro curioso. Si mi perro supiera leer, creo que también lo haría. Otra vez me fui por las ramas. Quería agradecer a Ángel por ayudarme con el nombre del blog, por soportarme en mis peores arranques de locura y delirio acerca de la inevitabilidad de la vida y por estar ahí para mí después de ¿cuántos? ¿siete, ocho años? Pero quién los cuenta, éramos jóvenes en ese entonces, llenos de futuro e ideales. Y míranos ahora... No es que el tiempo haya pasado en vano, pero ya se me pasaron 6 años en la universidad, todavía no me titulo, a veces se me olvida comprarle comida a mi perro, todavía no le termino la bufanda a una amiga (ya van como 3 años) y a veces olvido echarme desodorante. Lo único bueno del último tiempo fue aprender a nadar después de la megahiperdolorosa luxofractura de tobillo. Y si no fuera porque me recomendaron nadar como terapia (porque tenía la pierna como una jalea), aún seguiría flotando en la orilla de la piscina en verano.



No sé si era la entrada adecuada para empezar esto, pero estaba de ociosa frente al computador y Villa Cariño me inspiró a escribir (??????). Y también a cortarme las venas. ¿Han escuchado a Villa Cariño alguna vez? Es ideal para cortarse las venas con Ayer te vi con él y me quise morir, estabas tan bonita ♪♪. A quién no le ha pasado que ve al/la ex y está más ric@ que nunca, le brilla el pelo, los ojos, los dientes, bajó de peso y más encima el/ nuev@ pololi está más ric@ que tú, que subiste como 20 kilos en el pololeo por sentarte a ver películas todos los días con un paquete tamaño jumbo de Cheezels. Digo, me han contado. Le pasó a un amigo... O dedicarle al/la peor es ná un Tropikal Sensible, Porque tú me tienes loco, loco de locura loca, tú me tienes navegando en tu propia dirección y de este barco ya tienes tú el timón ♪♪. Con esa lloro, porque me identifica un poco -siii... un poco...- y como que pienso en la hueá y me pregunto si seré muy hueona o me parieron verde.



En fin... Otro día dedicaré una entrada a Cupido, a mi perro, a mis paseos en bicicleta, a la infancia y los chancletazos de mi abuela con la chala de suela (pienso en eso y me duele el poto), a los mochileos, mis fallidos intentos de cocina y a la paz mundial. Ahora hay que acostarse y dormir porque mañana hay que hacerle check al To do List, darle comida y agua al perro, inscribir ramos, pensar en la vida, andar en bici y bailar. Sí, a veces bailo frente al espejo o mientras canto pasando la aspiradora. Una vez, mi hermana me escuchó cantar Miranda en pelotas, no sé si me vio. En mi defensa, acababa de salir de la ducha, ¿ok? Y llevo el ritmo en la sangre. Mentira, mi baile se parece más a un Magikarp con parkinson (imagínense...) que a una danza armoniosa.



Diría que escribiré aquí una vez al día, o al menos tres veces a la semana, pero a quién engaño. Ni cuando jugaba rol en algún foro escribía tan seguido. Así que me comprometo a escribir tarde, mal y nunca, pero siempre a sacarle una sonrisa a usted, no asiduo lector de este disfuncional blog para gente tan aburrida como yo.



Como dice mi tía favorita, 10-4.


(Quizá lo cambie por un Buena suerte y hasta luego, como el título de una canción de Andrés Calamaro, pero es muy cortavenas. Y para eso tenemos a Villa Cariño (?). Bueno, aún estoy puliendo lo de cómo despedirme, tiene que ser algo cool que me identifique y refleje mi personalidad, o alguna porquería así. Recibo ideas.)

Adiosin~